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Te invito a que te des un garbeo por este territorio fronterizo, donde encontrarás algunas cosillas mías, las de otros y tal vez algunas tuyas, si quieres. Además, también iré colgando algunas de las cosas que despierten mi curiosidad, confirmen o desafíen mi pensamiento y mis creencias, o me generen algún cosquilleoCuando te apetezca acompañarme, ten a mano los auriculares, sobretodo si quieres escuchar bien los mélanges (sorry, pero en ese tema no he aprendido nada nuevo). Y si no visualizas bien la página, cambia la resolución de tu pantalla a 1280 x 1024. Hala pues!, sírvete un drink, unas almendritas o prende un cigarrillo, y pincha el gadget, que esto despega ya...

Aquí el Mix: Una altra galaxia (Pastora)© + Apolo XI.
Aquí el video y la letra en castellano
"Lo que uno ya es incapaz de contar con el cuerpo y el espíritu termina contándolo con la música" S.Marai
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22 abril 2013

Jabugo a bordo


Anna escribe esta anécdota de viaje:

"Era verano, nos dirigíamos a Zanzíbar en un vuelo charter directo y económico. El avión era enorme, habían tres hileras de asientos, una central de cuatro pasajeros y dos laterales de tres. Nosotros nos toco la hilera lateral de tres. Yo iba sentada en el centro, mi ex- pareja a mi izquierda, y a mi derecha un chico bajito, de unos treinta y pico que miraba constantemente por la ventana. Después de tres horas de vuelo, nos cogió hambre, y aquello que dicen" mujer prevenida vale por dos", en mi caso se cumple. Siempre viajo con sobres de embutidos ibéricos cerrados al vacío, vaya donde vaya. 
Pues bien cogí un sobre de Jabugo y uno de caña de lomo, saqué tostadas, servilletas y lo primero que hice fue ofrecerle al chico que tenía a mi lado.

18 enero 2013

Qué bonito es viajar! : ¿Para qué necesitas un anorak en el trópico?

Fue en Sarawak, uno de los dos estados malayos de Borneo, que en la época colonial estuvo gobernado por James Brook, el mítico "rajá blanco", y por sus descendientes.  

Íbamos a bordo de un Express boat, unos barcos rápidos de morro afilado e interior similar a un autobús, que realizan el trayecto entre Kuching y Sibu. Por indicación de un empleado, los pasajeros íbamos dejando el equipaje a la entrada, de tal forma que, al poco tiempo, aquello era una montaña de bolsas y maletas superpuestas unas encima de otras.

Bueno, pues nada más pillar sitio, empezamos a sentir cómo un frío gélido iba traspasando poco a poco nuestra epidermis e instalándose en nuestras entrañas, mientras caíamos en la cuenta que, por desgracia, la única prenda de abrigo que llevábamos a mano era un chubasquero, ya que el resto estaba en nuestro sepultado equipaje. Éramos los únicos occidentales del barco y nos parecía alucinante observar que el resto de pasajeros, mayormente en manga corta y chanclas,  permanecían ajenos a nuestra percepción térmica y no parecían dar la menor muestra de congelación. Luego, en Sibu, vimos que algunos tenderetes nocturnos y tiendas vendían, en pleno Borneo, jerseys y anoraks. ¿Para qué demonios necesitas un anorak en el trópico? Ahí comprendimos que los propietarios deben estar sin duda conchabados con los dueños de los Express boats. Si no, no se explica.

Bueno, pues al cabo de un buen rato, y ya con la musculatura entumecidísima,  se nos ocurrió probar suerte en otros asientos, a ver si no azotaba tanto el rigor invernal. Y mira, tuvimos algo de suertecilla con el cambio. Y digo ‘algo’ porque,  sin saberlo, cambiamos también de problema, sobretodo el pobre Pep.